Nicolás sueña. Siempre sueña. Le gusta soñar, será por eso que la maestra siempre lo reta en clase. Le dice que si sigue así de distraído no va a pasar a 7mo. año.
Los sueños de Nico son fantásticos. Sí, fantásticos. ¡Y no me digan que no creen que él soñó que era un unicornio y que lo montaba una sirena! Y cuando Nicolás les cuente lo que soñó anteayer, menos le van a creer.
Anteayer soñé… No, mejor empiezo por mis datos, porque si no nunca van a saber quien les contó esta historia maravillosa (No maravillosa de bien contada, porque de narrador no tengo nada) bueno, continúo, soñé que…
Empiezo de nuevo. Soy Nicolás Miguez y tengo 11 años. Voy a 6to. año y ya es diciembre ¡¡estoy por pasar a 7mo.!! “Pero si seguís así de distraído vas a repetir”, diría la maestra (como si no lo supiera). Me canso de repetirle que estoy soñando y ella me dice que para soñar está la noche. Por esa misma razón la maestra de lengua me adora. ¿Qué entenderá la de matemática?
Bueno, lo que soñé es lo siguiente:
Yo estaba en la playa con mi hermana, mi mamá, mi papá y mi tía. Me fui a bañar, me metí en el agua, bien hondo (como a mí me gusta) y de pronto ¡PLAFFFF! una ola enorme me tiró al fondo del mar y no podía salir. En mi desesperación sentí que dos manos me aferraban los tobillos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh! grité
- ¿qué pasa? – oí que decía una voz femenina - ¿Tenés miedo del agua?, dijo, y me sacó a la superficie.
Yo quise nadar, pero de pronto no conocí nada.
-¡Uy, no! – me dije – Me perdí, una chica me llevó más y más lejos, sin que me diera cuenta.
Al rato, la chica me volvió a meter en el agua y, como por arte de magia, podía respirar bajo aquella. Ahí ví que la chica era mitad humana y mitad pez.
- ¡Una sirena! – grité (sí, como en el otro sueño)
- ¡Un humano! – gritó ella – Y sí, soy sirena, me llamo Selene, la princesa del reino escondido de Atlantis.
Ella comprendió que estaba perdido y me pidió perdón. Se mostró muy amable conmigo y, pasado un rato, yo le dije que tenía sueño. Ella me contestó que podía usar su cama y ¡oh sorpresa! Era igual a la mía. Me acosté y luego me desperté ¡en mi cama! Y me puse a escribir lo siguiente:
Anteayer soñé que….
FIN
2009 Copyright Clarina Aldea
Pintura: Berenice Tejada RodríguezLos sueños de Nico son fantásticos. Sí, fantásticos. ¡Y no me digan que no creen que él soñó que era un unicornio y que lo montaba una sirena! Y cuando Nicolás les cuente lo que soñó anteayer, menos le van a creer.
Anteayer soñé… No, mejor empiezo por mis datos, porque si no nunca van a saber quien les contó esta historia maravillosa (No maravillosa de bien contada, porque de narrador no tengo nada) bueno, continúo, soñé que…
Empiezo de nuevo. Soy Nicolás Miguez y tengo 11 años. Voy a 6to. año y ya es diciembre ¡¡estoy por pasar a 7mo.!! “Pero si seguís así de distraído vas a repetir”, diría la maestra (como si no lo supiera). Me canso de repetirle que estoy soñando y ella me dice que para soñar está la noche. Por esa misma razón la maestra de lengua me adora. ¿Qué entenderá la de matemática?
Bueno, lo que soñé es lo siguiente:
Yo estaba en la playa con mi hermana, mi mamá, mi papá y mi tía. Me fui a bañar, me metí en el agua, bien hondo (como a mí me gusta) y de pronto ¡PLAFFFF! una ola enorme me tiró al fondo del mar y no podía salir. En mi desesperación sentí que dos manos me aferraban los tobillos.
- Ahhhhhhhhhhhhhhh! grité
- ¿qué pasa? – oí que decía una voz femenina - ¿Tenés miedo del agua?, dijo, y me sacó a la superficie.
Yo quise nadar, pero de pronto no conocí nada.
-¡Uy, no! – me dije – Me perdí, una chica me llevó más y más lejos, sin que me diera cuenta.
Al rato, la chica me volvió a meter en el agua y, como por arte de magia, podía respirar bajo aquella. Ahí ví que la chica era mitad humana y mitad pez.
- ¡Una sirena! – grité (sí, como en el otro sueño)
- ¡Un humano! – gritó ella – Y sí, soy sirena, me llamo Selene, la princesa del reino escondido de Atlantis.
Ella comprendió que estaba perdido y me pidió perdón. Se mostró muy amable conmigo y, pasado un rato, yo le dije que tenía sueño. Ella me contestó que podía usar su cama y ¡oh sorpresa! Era igual a la mía. Me acosté y luego me desperté ¡en mi cama! Y me puse a escribir lo siguiente:
Anteayer soñé que….
FIN
2009 Copyright Clarina Aldea
Idea original y texto: Clarina Aldea
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